Un sintetizador construido dentro de un mando de la PlayStation aprovechando sus propios componentes
Compré un teclado para niños, un laberinto de juguete de estos que tienes que ir pasando la bolita hasta llegar al agujero y este mando de la Play, por 1 o 2 euros en el Muehlenmarkt, un mercadillo de segunda mano, comida y artistas que hacen los el primer viernes de cada mes en el club berlinés Griessmuehle.
Abrí el mando y toqueteé el circuito de papel plástico que lleva dentro, haciendo empalmes y probando conexiones entre sus componentes para ver los ruidos que se producen, como con el ‘circuit bending’ y los juguetes.
Le monté un pequeño sintetizador interno de 3 osciladores y un LFO, aprovechando los propios componentes del mando. Los dos joysticks, y los botones L1, L2, R1 y R2 funcionaban como controles. Dos conmutadores fueron añadidos como PowerON/OFF y otro que daba paso al oscilador de baja frecuencia.
Y una mochila en la parte trasera para la pila de 9V.
Lo más difícil era aprovechar partes del circuito. Estaba todo montando en un plástico que nunca había visto antes. Con pinzas cocodrilo mordía las diferentes partes y lo probaba junto con el circuito de la protoboard.
Fue bastante complicado y chapucero… (pero siempre lo he sido para esto). Para cerrarlo con todo el circuito nuevo que le puse dentro, las pasé putas. Los tornillos del mando no llegaban apenas entre sí para ensamblar otra vez el mando.
Puse los componentes en cada hueco que dejaban al juntar las dos partes del mando y al final (apretando un poco) se pudo ‘medio’ cerrar.
También formé un pequeño sistema abierto de modo táctil con el culo de dos tornillos para modular uno de los osciladores. Se utiliza la resistencia que ofrecemos nosotros, y dependiendo de cómo se toquen esos dos tornillos, bastante sensibles, el flujo de corriente varía y el oscilador empieza a alterarse, modulando la frecuencia y por lo tanto el sonido, que a su vez modula al siguiente oscilador.