Una fuente de alimentación reciclada de un ordenador despiezado

Mi casa está llena de trastos. Recojo todo lo que encuentro por la calle para darle una segunda vida. Aunque se me van acumulando cables, juguetes, ordenadores y viejos aparatos y ya no tengo apenas espacio… al final acabo reutilizando todo para cualquier cosa.

Despiecé todo un ordenador que ya no funcionaba y quise aprovechar la fuente ATX para construir una fuente de alimentación regulable o al menos que me sacara múltiples salidas con diferentes voltajes para utilizarla como pieza central para mis proyectos de electrónica y robótica.

Después de dos días trabajando sin parar en ella, logré finalizarla y parecía que funcionaba bien. La conecté a la corriente y todo bien, aunque al rato empezó a fallar. El ventilador se paraba. La desconectaba y la conectaba y volvía a hacer lo mismo. 

En qué momento se me ocurrió testearla sin desconectarla y sin la precaución adecuada, acostumbrado a trabajar con pilas de 9V para todos los cacharros, lo olvidé… Y me llevé la gran descarga con aproximadamente 3A. La fuente se me pegó a las manos hasta que saltaron los plomos, la fuente se cayó al suelo y se quemó.

Un error que me ha dejado tocadísima la espalda y sin solución hasta el momento. Algo que ha marcado bastante todo este último año el álbum, ya que apenas podía estar sentado trabajando en él…

No me volverá a pasar.